martes, 30 de marzo de 2010

BIG FISH



-¡Abuela, abuela! Escuché gritar a uno de mis nietos desde la habitación dónde me hallaba postrada en una cama desde hacía unos meses. Mi salud se resentía y apenas podía mantenerme en pie.
La puerta se abrió de golpe y cuatro cabecitas se fueron asomando una detrás de otra, cómo pidiendo permiso.
-Abuela… susurraron con un hilo de voz.
-Entrar niños, entrar… contesté yo de ver allí a mis cuatro nietos.
-¡No molestéis a la abuela, chicos!- Se oyó a lo lejos la voz de mi hija, que estaba hablando con su hermano que acababa de llegar en compañía de su familia para pasar la Nochebuena en casa.
-Abuela, te ha traído el cartero este sobre para ti.-Dijo mi nieto mayor entregándome un sobre en tono ocre.
Aquel sobre, me traía gratos recuerdos y sonreí… Acaricié con manos temblorosas la portada del libro. Lo abrí y pude adivinar más que leer que llevaba escrita una dedicatoria cómo la de todas las Navidades.
Entregué de nuevo el libro a mi nieto, al mismo tiempo que le indicaba que me leyese lo que decía la dedicatoria.
Y con aquella voz infantil que todavía no le había abandonado leyó así.
“A mi Querida Big Fish, con especial agradecimiento. ¡Qué paséis una Feliz Navidad!”
-Ja ja ja- Escuché risas al unísono.
-¿Big fish?- Preguntó Claudia, que apenas tenía cuatro años.
- Pero Big Fish, significa pez gordo, pescado grande… o algo parecido… -alardeó de sus primeros conocimientos de inglés, mi nieto Fran.
-Pero la abuela no es un pez gordo ¿No? Preguntó preocupada Claudia.
-¡No! La verdad es que ahora mismo parezco más, una gamba arrocera… ¡Mirar tengo hasta bigotes! exclamé fingiendo una mueca graciosa, con gesto de teatralidad señalando mi labio superior.
A las risas de los niños se unió la de mi hijo, que acaba de aparecer en el umbral de la puerta.
-Por Dios mamá, no cambiarás nunca… ¿Cómo estás? Preguntó besándome, y mirando a los niños ordenó suavemente que me dejasen descansar.
A lo que yo me opuse rápidamente y añadí.
-Niños ¿Queréis saber el origen de llamarme Big Fish? Os contaré una bonita historia.
La respuesta de los niños no se hizo esperar, y los cuatro subieron rápidamente a la cama y se acomodaron a mí alrededor.
-Abuela, te hemos preguntado muchas veces el porqué de ese apodo cariñoso, y nunca has querido contárnoslo.- Comentó un poco ofendido mi nieto mayor.
-Big Fish… nunca había escuchado ese nombre hasta aquel día…- Comencé recordando.
Mis parpados me pesan y los cierro. Los débiles rayos de luz que se filtran a través de los visillos de la estancia, no es suficiente para mantenerme despierta.
-Abuela, abuela no te duermas, tienes que contarnos la historia. Dijo Iván con marcada impaciencia.
Abrí de nuevo los ojos y sonriendo continúe hablando.
-Alguien que conocí hace muchos años, todavía vuestros papás eran casi unos niños como vosotros, me conoció y me ofreció la oportunidad de mi vida. Yo estaba aquel día tan emocionada que sólo hablaba, inventaba, reía… y en un momento dado me miró y me preguntó ¿Has visto la película de Big Fish? Negué con la cabeza, y añadió, que le recordaba al personaje principal.
Quise que me contase el argumento de la película, pero el sólo me recomendó que la viese, que no me iba a defraudar… Ni que decir tiene que estuve intrigada, hasta que aquel fin de semana me fui al video club a coger esa película.
Me reí, porque el personaje era un señor de edad avanzada, y entradito en carnes ¿Que tenía que ver conmigo, por qué yo le recordaba a él? Y sonriendo me dispuse a ver la película.
¿Pero dónde está Big Fish? Preguntó impaciente Claudia.
-Shsssssss- Murmuraron al unísono los mayores, para que se callase.
-Es el título de una película de Tim Burton, basada en un libro. Una película mágica, dónde la realidad y la ficción se confunden. Se trataba de un hombre con una extraordinaria imaginación, siempre estaba contando historias sorprendentes de su vida. De cómo vio el día de su muerte en los ojos de una bruja, de cómo encontró un gigante en las montañas y lo llevó a vivir a un circo, dónde también conoció a unas siamesas chinas que cantaban maravillosamente, y que él se convertiría en un pez negro enorme y habitaría en un lago para la eternidad.
Su único hijo siempre estuvo enfadado con él, le reprochaba que le hubiese contado tantas mentiras, e intentaba separar lo real y lo fantástico de las historias que desde niño le escuchó contar.
Sin embargo, la enfermedad del padre, les unió… y aún así él, en sus últimos minutos de vida seguía contándole historias irreales… pero al mismo tiempo… veía en sus ojos la inmensa emoción con que las narraba, que empezó a preguntarse si realmente no hubiese vivido su padre aquellas historias y no sólo en su imaginación. Hizo las paces consigo mismo y con él, que cerró sus ojos por última vez con una mueca sonriente en sus labios.
El día del funeral, se reunieron los amigos de su padre para acompañarle, centenares de amigos que el hijo nunca hubiera podido imaginar que tendría… de pronto llegaron ellos. Y para sí mismo reprochó su incredulidad.
Allí se encontraban las siamesas, el gigante y la bruja, entre otros. Todas las historias irreales, eran tan reales como la vida misma.
-¡Jo, parece un cuento abuela!- Dijo Estefanía, mi nieta de apenas cinco años.
-Es que mi vida ha sido constantemente como un cuento…Creo en la magia, en lo real e irreal de la vida. Y mi mejor legado que os dejaré, serán mis historias…
-¡Big Fish! Qué bonito nombre abuela… ¿Quien es capaz de poner un nombre así a una historia? Preguntó Fran con suma curiosidad.
-El mismo que cada año envía un sobre cómo este con un libro dentro. El mismo que ha creado un lago dónde podemos encontrar a nuestros gigantes, brujas, bailarinas…
El es nuestro Big Fish…”nuestro pez gordo”. Nosotros tan sólo somos sus “Small Fishes”. Y nuestro lago se llama “Fergutson”.

viernes, 26 de marzo de 2010

REENCUENTRO CON MI NIÑEZ

Subo las escaleras con Mª Jesús, Leopoldo y Paco Director del colegio Santiago Cabañas en Quero. En el transcurso de esa subida al primer piso,me veo a mi misma de niña arrastrando una pesada mochila llena de libros.
Alguien me tira de la coleta y miro hacia atrás.
Por aquella escalera suben mis compañeros de colegio. ¡Allí estan todos!
Escucho mi nombre...Rosi Serrano. Y a punto estoy de decir presente.
El tiempo se ha detenido en ese momento.
Hoy 25 de Marzo 2010, exactamente 33 años después de mi último viaje al colegio ¡He regresado!
Atrás quedarón los examenes, hoy tan solo he cogido un bolígrafo para firmar en el libro de visitas.
Los lapices de colores de antaño, han dibujado sonrisas en los rostros de otros niños que hoy me han hecho preguntas. Han cambiado los rostros, los nombres, sin embargo he visto en ellos las mismas ilusiones que en otros tiempos afloraron en mi.
He sentido un verdadero placer ya olvidado. He abierto mis ojos y los he vuelto a cerrar, me siento niña de nuevo allí, me he reencontrado con recuerdos que tenía olvidados.
-Rosi, quien es Ramón Y Cajal? Pregunta mi profesor.
Y con apenas siete años he respondido rápidamente.
-EL que escribió "Platero y yo"
Años después me di cuenta de mi gran error, mi profesor no dijo nada, porque tal vez el ya intuía mi pasión por la lectura y por consiguiente por la escritura.
Hoy todos los niños querían ser escritores. Han cambiado mi nombre por el de " la escritora" .
Tal vez mañana vaya a visitarlos Iker Casillas y todos quieran ser porteros del Real Madrid. Pero he asomado por la ventana de los recuerdos, he visto la lluvia y el sol y por consiguiente el arco iris... y me ha dado impulso para seguir haciendo lo que más me gusta. "Escribir".
Este es el premio de tantos esfuerzos diarios con nosotros. Gracias profesores, maestros... aunque cambien los nombres... seguiís ahí siempre.
Gracias por compartir este gran día conmigo.

Mis compañeros de viaje


Frases que me acompañan...

Yo te bautizo con el pseudónimo de "big fish"... ves mas allá de lo que vemos nosotros, tienes magia. (Chule)

Tus relatos producen el "efecto hamellin" enganchan, atrapan... y te seguimos. (Norkin Gilbert)

Yo la llamo la reina de los sentimientos. (Gloria Losada)

A mi padre le leí tu entrañable dedicatoria. (Una persona muy especial)

No quiero morirme sin leer una de tus novelas (Emilia, 92 años)

No es normal lo que tu consigues, hacer llorar y reír en la misma página. (Un amigo al que quiero como un hermano)

Intentas maquillar con sublime delicadeza, la cruda realidad de los acontecimientos. (MªJesús, profesora del Colegio Santiago Cabañas en Quero.

Algún día tu serás la única que puedas escribir el libro sobre mi vida. (sabio en sus palabras)

Tiene un estilo parecido al de Jane Austen (Un amigo de la familia Fergutson)











sábado, 20 de marzo de 2010

Firmando mis primeros ejemplares






Escribo para evadirme y transferir a la realidad cosas positivas y para ello cuento con el apoyo y los ánimos de familiares y amigos.
Escribir es para mí, la necesidad de hablaros sin sonido, de conocernos sin vernos, de saber que estáis ahí.
¡Gracias!

MI PRIMERA ENTREVISTA

Desde la publicación de su libro “Las alas del sueño”, allá por el mes de diciembre, veníamos advirtiendo a Rosi Serrano que todo Autor FERGUTSON sería entrevistado y sus palabras mostradas al público en nuestra web. Han pasado varios meses y, por fin, hemos encontrado el momento y la manera de atacar a una de las finalistas más fiables de nuestros certámenes y toda una pionera en FERGUTSON: primer Autor FERGUTSON y primer fichaje que hicimos, en un ya lejano septiembre del 2009.
Dos honores que ya nadie le podrá arrebatar y que, de buen seguro se unirán a muchos otros en el futuro, ya que la buena de Rosi amenaza con seguir escribiendo y leyendo con la misma intensidad de estos primeros meses fergutsonianos.
Hola, Rosi. Bueno, primera y lógica pregunta, ¿cómo conociste a FERGUTSON?
Un día recibí un email de su director. Cuando dejé de dar saltos de alegría pude leer lo que me decía a continuación, me invitaba a conocer la página y a participar en su certamen. Y así lo hice, y encantadísima de poder ayudaros.
Antes de que FERGUTSON se pusiera en contacto contigo, ¿dónde escribías?
En una página que se llama tusrelatos.com. Allí escribía asiduamente desde hacía un año. Pensé que nadie o apenas nadie nos leía y me equivoqué... nos leían en las sombras.
¿Cómo recuerdas esos primeros días escribiendo en FERGUTSON?
Uf, ¡de locura! Empecé a escribir con ilusión, con una fuerza de voluntad imparable. Y, ¿sabes? Creo que a escribir se aprende escribiendo y sobre todo leyendo. Por eso siempre animo a todos los compañeros a que lo hagan.
¿Qué diferencia encontraste entre FERGUTSON y las webs donde solías escribir?
Huy, hay mucha diferencia. Sobre todo en darnos la oportunidad de poder publicar. Es algo impensable en gente novata como lo somos nosotros. Sin embargo, tusrelatos.com me dio amigos, ahí conocí a mi querida amiga Gloria Losada. Y me la traje a FERGUTSON. También a Manuel Trigo, que me tenía frita con las comas... siempre pensé que era mi enemigo público número uno, pero me ayudó muchísimo, la verdad.
LOS ORÍGENES
¿Cuánto tiempo llevas compartiendo tus escritos?
Un año. Escribir siempre me ha gustado, pero nunca había encontrado el medio para que nadie me leyese.
¿Y de donde nace esa afición a la literatura?
Desde que era pequeña, mi afición a inventar historias hizo que también me gustase plasmarlas sobre papel. Ya en el colegio mis castigos siempre fueron por contar historias en mitad de las clases.
¿Te acuerdas de alguna de esas primeras historias que escribiste?
Sí, La flor olvidada, un cuento que nunca olvidaré, dedicado a mi abuela Lucía –de ahí mi seudónimo-, hablaba de una flor que cuidaba con mucho mimo mi abuela en una maceta. Un día enfermó y nadie se acordó de aquella flor. Yo era pequeña y entonces entendí lo que significaba la muerte. Ya ves, un olvido tonto como el haber regado la planta hubiese sido diferente.
Algún día lo reescribiré de nuevo. Aún hoy me duele.
¿Cómo creas tus historias? ¿Sueles basarlas en la realidad o salen principalmente de tu imaginación?
Me baso más en mi propia imaginación, pero me gusta que la gente piense que todo lo que cuento me ha pasado, porque eso significa que trasmito. Y eso es lo más importante de un escritor o escritora, que lleguen los sentimientos.
Pero habrá excepciones, como "Arroz con leche y canela", por ejemplo…
Bueno, sí. Ese relato habla de mi hermano, que cayó de un quinto piso. Él cuenta que mientras caía sólo se acordaba de su hija Isabel, que en aquel momento tenía tan solo dos años y se iba a perder el vivir con su padre. Sacó fuerzas de donde no las había y hoy está con nosotros. Fue mi primer premio en FERGUTSON. Además, el día que me trajeron mis primeros libros era el cumpleaños de mi hermano.
¿Qué te dijo cuando vio el relato del peor momento de su vida redactado en un papel?
Mi familia toda lloró. Recordamos ese momento trágico Sin embargo él, con el buen humor que le caracteriza, solo me dijo “ay, lo que hace una para ganarse un cuenco de arroz con leche...”, y entonces yo le dije “y con mucha canela...”
LAS ALAS DEL SUEÑO
¿Qué piensa tu familia de tu libro, “Las alas del sueño”? ¿Lo han leído?
¡Sí! Hasta mi padre, que es negado para leer. Me dice, “esto no ha sido así”... él piensa que todo lo que cuento es verdad. Ahora se ha comprado unas gafas y se ha puesto a leer todos los libros de FERGUTSON (risas). Es más, si alguien lee "El valor de la amistad", ese abuelo gruñón que va al parque es mi padre. Un chupete hace milagros.
¿Y qué opinan de todo esto? Sinceramente, ¿cuántas veces se ha dicho en tu casa en los último meses “¡deja ya de escribir!"?
Mi hijo repite constantemente: “a mami la hemos perdido” (risas). Mi marido es el que más me ayuda, me dice lo que no le gusta, yo pongo morritos… pero luego reconozco que tiene razón. Y mi hija Selene me está ayudando mucho últimamente, será porque quiere ser la nueva heroína de la novela.
A mí me ha dicho un pajarito que tienes una cadena de montaje en casa, con tu hija siendo modelo de portada, con tu marido haciendo obras de arte con las dedicatorias…
(Risas) ¡Y sobre todo me planchan y me pasan el aspirador! Pero es cierto, Juan, mi marido, es delineante, dibuja muy bien y me hace unas dedicatorias muy bonitas en los libros.
¿Cómo fue ese momento en el que te llegó el libro por primera vez?
¡Uf! Tengo el primer libro que toqué guardado en el fondo de un armario. ¡Ese libro es intocable! Ese primero lo tengo a buen recaudo, pero tengo otro en el mejor sitio del salón, ¡para que sea lo primero que vean mis visitas! Pero los miro, me pellizco y los vuelvo a mirar... es un sueño cumplido.
¿Y qué tal van las ventas de “Las alas del sueño”, ¿llegan los beneficios para comprar una moto a la modelo de la portada?
He vendido más de lo que me esperaba, la verdad. Sobre la moto, lo intentaré, pero me temo que en este primer libro repartiré mis beneficios (risas). Como dice mi madre, hay que ser agradecido.
¿Algún relato de “Las alas del sueño” al que tengas un especial cariño?
Hay varios, “Arroz con leche y canela”, por ser un relato que me emocionó, “El discípulo de Judas”, por ser un relato más largo y en el cual pude profundizar más en algunos aspectos,… Pero mi preferido es “Flores para una novia”, que es la historia de una novia abandonada por su novio un mes antes de la boda. Cancelan todo, banquete, viaje de novios, etc... menos el ramo de novia, y ahí empieza una historia preciosa y trágica.
Y no puedo olvidarme de “Las alas del sueño”, que es mi vida. Ahí sí puedo decir que es autobiográfica.
LOS OTROS FERGUTSONIANOS
Cuando los siguientes autores FERGUTSON vayan llegando (que llegarán), ¿cómo crees que se tomarán la publicación del libro, como un premio a los muchos años escribiendo o como el comienzo de una posible segunda profesión?
A mí me llegaste a preguntar si me gustaría ser escritora. Y esa pregunta me la hago cada mañana. Creo que es muy difícil comer de esto, si no se gana un buen premio, pero desde luego, cada vez me lo estoy tomando más en serio. Pero sobre todo quiero disfrutar escribiendo... y viviendo mis aventuras.
Con el libro te ha apoyado muchísima gente, la mayoría de ellos escritores de FERGUTSON. ¿Con qué escritores has entablado una mayor amistad en nuestra web?
A Gloria ya la conocía y somos amigas para siempre sin conocernos todavía personalmente. Ella escribió mi prólogo del libro, precioso y entrañable. También con Lava. La distancia es notoria, pues él está en Canadá, pero la tecnología es parte importante para nosotros, ahora no hay distancias. También están Cristina, Mª Jesús, Marigem. Nos animamos mutuamente.
Un pequeño aprieto. ¿Qué autor de FERGUTSON es el que más te gusta leer?
Uf, difícil pregunta. Por su forma de escribir, Gloria Losada tiene un alto nivel. Pero en cada certamen hay gente nueva que me sorprende. Sue fue una de ellas, me encantaron sus relatos. Los demás como Lava, Lucía Belano, Marigem, Dayes... ¡uf, son tantos! Internautilus, Norkin Gilbert. Nueve minutos, de Norking Gilbert, me encantó.
No quiero dejarme a nadie en el tintero, intento leer a todos. Cada uno tiene su estilo y es lo bueno de leer a todos, se aprende siempre de los compañeros.
EL FUTURO
¿Qué opinión te merece la próxima idea para un certamen de FERGUTSON, el de novela corta por entregas?
Fantástica. Mucha gente tiene más facilidad para escribir historias largas y con eso creo que ayudaréis. Siempre existirá la posibilidad de volver al relato corto, pero quién sabe si de esta idea surge una buena novela.
¿Cómo te encuentras más cómoda, en microrrelatos, en relatos o novela corta?
En relatos o novelas cortas. Soy de mucho hablar (risas). Pero me atreví en los microrrelatos. A nada diré que no.
Ya por último, ¿qué mejorarías de FERGUTSON?
Creo que mejorar, cada día se irá mejorando poco a poco. Todos ayudamos para ello. Siempre nos pedís opiniones y nosotros intentamos ayudar. Creo que nos autodenominamos Familia FERGUTSON.
Todo se consigue pasito a pasito, como diría mi abuela, sin embargo creo que me falta tiempo y me gustaría poder llegar en BMW, por ejemplo.
Ya verás como al final vamos los dos directos a Planeta, Saturno, Júpiter, (risas).
Pero yo no quiero ir a Planeta. No quiero ir a ningún sitio si no soy el jefe. Y dudo que me vayan a hacer director de Planeta.
Pues yo tampoco quiero tener jefe. A partir de ahora me nombro directora de FERGUTSON.
Es el golpe de estado que me venía temiendo desde hace tiempo.

Entrevista: Chule Fernández

BAILANDO CON LA LUNA



"Los cuentos son más bellos cuando se narran con sencillez y al lado de una cama ocupada por la niña más bonita del mundo.
-¡Mamá cuéntame un cuento! Me dijiste un día, entregándome un libro de historias de princesas.
Rechacé ese cuento y empecé a contarte asi.
Te miré como estoy mirándote ahora.
Selene, la Diosa de la Luna. Ese será tu nombre y bailaremos siempre juntas a la luz de luna.
Una golondrina me preguntó esta misma mañana.
-Y si volvieses a nacer¿que te gustaría ser?
Y sin dudarlo, he respondido. ¡Madre!"