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martes, 30 de marzo de 2010

BIG FISH



-¡Abuela, abuela! Escuché gritar a uno de mis nietos desde la habitación dónde me hallaba postrada en una cama desde hacía unos meses. Mi salud se resentía y apenas podía mantenerme en pie.
La puerta se abrió de golpe y cuatro cabecitas se fueron asomando una detrás de otra, cómo pidiendo permiso.
-Abuela… susurraron con un hilo de voz.
-Entrar niños, entrar… contesté yo de ver allí a mis cuatro nietos.
-¡No molestéis a la abuela, chicos!- Se oyó a lo lejos la voz de mi hija, que estaba hablando con su hermano que acababa de llegar en compañía de su familia para pasar la Nochebuena en casa.
-Abuela, te ha traído el cartero este sobre para ti.-Dijo mi nieto mayor entregándome un sobre en tono ocre.
Aquel sobre, me traía gratos recuerdos y sonreí… Acaricié con manos temblorosas la portada del libro. Lo abrí y pude adivinar más que leer que llevaba escrita una dedicatoria cómo la de todas las Navidades.
Entregué de nuevo el libro a mi nieto, al mismo tiempo que le indicaba que me leyese lo que decía la dedicatoria.
Y con aquella voz infantil que todavía no le había abandonado leyó así.
“A mi Querida Big Fish, con especial agradecimiento. ¡Qué paséis una Feliz Navidad!”
-Ja ja ja- Escuché risas al unísono.
-¿Big fish?- Preguntó Claudia, que apenas tenía cuatro años.
- Pero Big Fish, significa pez gordo, pescado grande… o algo parecido… -alardeó de sus primeros conocimientos de inglés, mi nieto Fran.
-Pero la abuela no es un pez gordo ¿No? Preguntó preocupada Claudia.
-¡No! La verdad es que ahora mismo parezco más, una gamba arrocera… ¡Mirar tengo hasta bigotes! exclamé fingiendo una mueca graciosa, con gesto de teatralidad señalando mi labio superior.
A las risas de los niños se unió la de mi hijo, que acaba de aparecer en el umbral de la puerta.
-Por Dios mamá, no cambiarás nunca… ¿Cómo estás? Preguntó besándome, y mirando a los niños ordenó suavemente que me dejasen descansar.
A lo que yo me opuse rápidamente y añadí.
-Niños ¿Queréis saber el origen de llamarme Big Fish? Os contaré una bonita historia.
La respuesta de los niños no se hizo esperar, y los cuatro subieron rápidamente a la cama y se acomodaron a mí alrededor.
-Abuela, te hemos preguntado muchas veces el porqué de ese apodo cariñoso, y nunca has querido contárnoslo.- Comentó un poco ofendido mi nieto mayor.
-Big Fish… nunca había escuchado ese nombre hasta aquel día…- Comencé recordando.
Mis parpados me pesan y los cierro. Los débiles rayos de luz que se filtran a través de los visillos de la estancia, no es suficiente para mantenerme despierta.
-Abuela, abuela no te duermas, tienes que contarnos la historia. Dijo Iván con marcada impaciencia.
Abrí de nuevo los ojos y sonriendo continúe hablando.
-Alguien que conocí hace muchos años, todavía vuestros papás eran casi unos niños como vosotros, me conoció y me ofreció la oportunidad de mi vida. Yo estaba aquel día tan emocionada que sólo hablaba, inventaba, reía… y en un momento dado me miró y me preguntó ¿Has visto la película de Big Fish? Negué con la cabeza, y añadió, que le recordaba al personaje principal.
Quise que me contase el argumento de la película, pero el sólo me recomendó que la viese, que no me iba a defraudar… Ni que decir tiene que estuve intrigada, hasta que aquel fin de semana me fui al video club a coger esa película.
Me reí, porque el personaje era un señor de edad avanzada, y entradito en carnes ¿Que tenía que ver conmigo, por qué yo le recordaba a él? Y sonriendo me dispuse a ver la película.
¿Pero dónde está Big Fish? Preguntó impaciente Claudia.
-Shsssssss- Murmuraron al unísono los mayores, para que se callase.
-Es el título de una película de Tim Burton, basada en un libro. Una película mágica, dónde la realidad y la ficción se confunden. Se trataba de un hombre con una extraordinaria imaginación, siempre estaba contando historias sorprendentes de su vida. De cómo vio el día de su muerte en los ojos de una bruja, de cómo encontró un gigante en las montañas y lo llevó a vivir a un circo, dónde también conoció a unas siamesas chinas que cantaban maravillosamente, y que él se convertiría en un pez negro enorme y habitaría en un lago para la eternidad.
Su único hijo siempre estuvo enfadado con él, le reprochaba que le hubiese contado tantas mentiras, e intentaba separar lo real y lo fantástico de las historias que desde niño le escuchó contar.
Sin embargo, la enfermedad del padre, les unió… y aún así él, en sus últimos minutos de vida seguía contándole historias irreales… pero al mismo tiempo… veía en sus ojos la inmensa emoción con que las narraba, que empezó a preguntarse si realmente no hubiese vivido su padre aquellas historias y no sólo en su imaginación. Hizo las paces consigo mismo y con él, que cerró sus ojos por última vez con una mueca sonriente en sus labios.
El día del funeral, se reunieron los amigos de su padre para acompañarle, centenares de amigos que el hijo nunca hubiera podido imaginar que tendría… de pronto llegaron ellos. Y para sí mismo reprochó su incredulidad.
Allí se encontraban las siamesas, el gigante y la bruja, entre otros. Todas las historias irreales, eran tan reales como la vida misma.
-¡Jo, parece un cuento abuela!- Dijo Estefanía, mi nieta de apenas cinco años.
-Es que mi vida ha sido constantemente como un cuento…Creo en la magia, en lo real e irreal de la vida. Y mi mejor legado que os dejaré, serán mis historias…
-¡Big Fish! Qué bonito nombre abuela… ¿Quien es capaz de poner un nombre así a una historia? Preguntó Fran con suma curiosidad.
-El mismo que cada año envía un sobre cómo este con un libro dentro. El mismo que ha creado un lago dónde podemos encontrar a nuestros gigantes, brujas, bailarinas…
El es nuestro Big Fish…”nuestro pez gordo”. Nosotros tan sólo somos sus “Small Fishes”. Y nuestro lago se llama “Fergutson”.

viernes, 26 de marzo de 2010

REENCUENTRO CON MI NIÑEZ

Subo las escaleras con Mª Jesús, Leopoldo y Paco Director del colegio Santiago Cabañas en Quero. En el transcurso de esa subida al primer piso,me veo a mi misma de niña arrastrando una pesada mochila llena de libros.
Alguien me tira de la coleta y miro hacia atrás.
Por aquella escalera suben mis compañeros de colegio. ¡Allí estan todos!
Escucho mi nombre...Rosi Serrano. Y a punto estoy de decir presente.
El tiempo se ha detenido en ese momento.
Hoy 25 de Marzo 2010, exactamente 33 años después de mi último viaje al colegio ¡He regresado!
Atrás quedarón los examenes, hoy tan solo he cogido un bolígrafo para firmar en el libro de visitas.
Los lapices de colores de antaño, han dibujado sonrisas en los rostros de otros niños que hoy me han hecho preguntas. Han cambiado los rostros, los nombres, sin embargo he visto en ellos las mismas ilusiones que en otros tiempos afloraron en mi.
He sentido un verdadero placer ya olvidado. He abierto mis ojos y los he vuelto a cerrar, me siento niña de nuevo allí, me he reencontrado con recuerdos que tenía olvidados.
-Rosi, quien es Ramón Y Cajal? Pregunta mi profesor.
Y con apenas siete años he respondido rápidamente.
-EL que escribió "Platero y yo"
Años después me di cuenta de mi gran error, mi profesor no dijo nada, porque tal vez el ya intuía mi pasión por la lectura y por consiguiente por la escritura.
Hoy todos los niños querían ser escritores. Han cambiado mi nombre por el de " la escritora" .
Tal vez mañana vaya a visitarlos Iker Casillas y todos quieran ser porteros del Real Madrid. Pero he asomado por la ventana de los recuerdos, he visto la lluvia y el sol y por consiguiente el arco iris... y me ha dado impulso para seguir haciendo lo que más me gusta. "Escribir".
Este es el premio de tantos esfuerzos diarios con nosotros. Gracias profesores, maestros... aunque cambien los nombres... seguiís ahí siempre.
Gracias por compartir este gran día conmigo.

Mis compañeros de viaje


Frases que me acompañan...

Yo te bautizo con el pseudónimo de "big fish"... ves mas allá de lo que vemos nosotros, tienes magia. (Chule)

Tus relatos producen el "efecto hamellin" enganchan, atrapan... y te seguimos. (Norkin Gilbert)

Yo la llamo la reina de los sentimientos. (Gloria Losada)

A mi padre le leí tu entrañable dedicatoria. (Una persona muy especial)

No quiero morirme sin leer una de tus novelas (Emilia, 92 años)

No es normal lo que tu consigues, hacer llorar y reír en la misma página. (Un amigo al que quiero como un hermano)

Intentas maquillar con sublime delicadeza, la cruda realidad de los acontecimientos. (MªJesús, profesora del Colegio Santiago Cabañas en Quero.

Algún día tu serás la única que puedas escribir el libro sobre mi vida. (sabio en sus palabras)

Tiene un estilo parecido al de Jane Austen (Un amigo de la familia Fergutson)











sábado, 20 de marzo de 2010

Firmando mis primeros ejemplares






Escribo para evadirme y transferir a la realidad cosas positivas y para ello cuento con el apoyo y los ánimos de familiares y amigos.
Escribir es para mí, la necesidad de hablaros sin sonido, de conocernos sin vernos, de saber que estáis ahí.
¡Gracias!

MI PRIMERA ENTREVISTA

Desde la publicación de su libro “Las alas del sueño”, allá por el mes de diciembre, veníamos advirtiendo a Rosi Serrano que todo Autor FERGUTSON sería entrevistado y sus palabras mostradas al público en nuestra web. Han pasado varios meses y, por fin, hemos encontrado el momento y la manera de atacar a una de las finalistas más fiables de nuestros certámenes y toda una pionera en FERGUTSON: primer Autor FERGUTSON y primer fichaje que hicimos, en un ya lejano septiembre del 2009.
Dos honores que ya nadie le podrá arrebatar y que, de buen seguro se unirán a muchos otros en el futuro, ya que la buena de Rosi amenaza con seguir escribiendo y leyendo con la misma intensidad de estos primeros meses fergutsonianos.
Hola, Rosi. Bueno, primera y lógica pregunta, ¿cómo conociste a FERGUTSON?
Un día recibí un email de su director. Cuando dejé de dar saltos de alegría pude leer lo que me decía a continuación, me invitaba a conocer la página y a participar en su certamen. Y así lo hice, y encantadísima de poder ayudaros.
Antes de que FERGUTSON se pusiera en contacto contigo, ¿dónde escribías?
En una página que se llama tusrelatos.com. Allí escribía asiduamente desde hacía un año. Pensé que nadie o apenas nadie nos leía y me equivoqué... nos leían en las sombras.
¿Cómo recuerdas esos primeros días escribiendo en FERGUTSON?
Uf, ¡de locura! Empecé a escribir con ilusión, con una fuerza de voluntad imparable. Y, ¿sabes? Creo que a escribir se aprende escribiendo y sobre todo leyendo. Por eso siempre animo a todos los compañeros a que lo hagan.
¿Qué diferencia encontraste entre FERGUTSON y las webs donde solías escribir?
Huy, hay mucha diferencia. Sobre todo en darnos la oportunidad de poder publicar. Es algo impensable en gente novata como lo somos nosotros. Sin embargo, tusrelatos.com me dio amigos, ahí conocí a mi querida amiga Gloria Losada. Y me la traje a FERGUTSON. También a Manuel Trigo, que me tenía frita con las comas... siempre pensé que era mi enemigo público número uno, pero me ayudó muchísimo, la verdad.
LOS ORÍGENES
¿Cuánto tiempo llevas compartiendo tus escritos?
Un año. Escribir siempre me ha gustado, pero nunca había encontrado el medio para que nadie me leyese.
¿Y de donde nace esa afición a la literatura?
Desde que era pequeña, mi afición a inventar historias hizo que también me gustase plasmarlas sobre papel. Ya en el colegio mis castigos siempre fueron por contar historias en mitad de las clases.
¿Te acuerdas de alguna de esas primeras historias que escribiste?
Sí, La flor olvidada, un cuento que nunca olvidaré, dedicado a mi abuela Lucía –de ahí mi seudónimo-, hablaba de una flor que cuidaba con mucho mimo mi abuela en una maceta. Un día enfermó y nadie se acordó de aquella flor. Yo era pequeña y entonces entendí lo que significaba la muerte. Ya ves, un olvido tonto como el haber regado la planta hubiese sido diferente.
Algún día lo reescribiré de nuevo. Aún hoy me duele.
¿Cómo creas tus historias? ¿Sueles basarlas en la realidad o salen principalmente de tu imaginación?
Me baso más en mi propia imaginación, pero me gusta que la gente piense que todo lo que cuento me ha pasado, porque eso significa que trasmito. Y eso es lo más importante de un escritor o escritora, que lleguen los sentimientos.
Pero habrá excepciones, como "Arroz con leche y canela", por ejemplo…
Bueno, sí. Ese relato habla de mi hermano, que cayó de un quinto piso. Él cuenta que mientras caía sólo se acordaba de su hija Isabel, que en aquel momento tenía tan solo dos años y se iba a perder el vivir con su padre. Sacó fuerzas de donde no las había y hoy está con nosotros. Fue mi primer premio en FERGUTSON. Además, el día que me trajeron mis primeros libros era el cumpleaños de mi hermano.
¿Qué te dijo cuando vio el relato del peor momento de su vida redactado en un papel?
Mi familia toda lloró. Recordamos ese momento trágico Sin embargo él, con el buen humor que le caracteriza, solo me dijo “ay, lo que hace una para ganarse un cuenco de arroz con leche...”, y entonces yo le dije “y con mucha canela...”
LAS ALAS DEL SUEÑO
¿Qué piensa tu familia de tu libro, “Las alas del sueño”? ¿Lo han leído?
¡Sí! Hasta mi padre, que es negado para leer. Me dice, “esto no ha sido así”... él piensa que todo lo que cuento es verdad. Ahora se ha comprado unas gafas y se ha puesto a leer todos los libros de FERGUTSON (risas). Es más, si alguien lee "El valor de la amistad", ese abuelo gruñón que va al parque es mi padre. Un chupete hace milagros.
¿Y qué opinan de todo esto? Sinceramente, ¿cuántas veces se ha dicho en tu casa en los último meses “¡deja ya de escribir!"?
Mi hijo repite constantemente: “a mami la hemos perdido” (risas). Mi marido es el que más me ayuda, me dice lo que no le gusta, yo pongo morritos… pero luego reconozco que tiene razón. Y mi hija Selene me está ayudando mucho últimamente, será porque quiere ser la nueva heroína de la novela.
A mí me ha dicho un pajarito que tienes una cadena de montaje en casa, con tu hija siendo modelo de portada, con tu marido haciendo obras de arte con las dedicatorias…
(Risas) ¡Y sobre todo me planchan y me pasan el aspirador! Pero es cierto, Juan, mi marido, es delineante, dibuja muy bien y me hace unas dedicatorias muy bonitas en los libros.
¿Cómo fue ese momento en el que te llegó el libro por primera vez?
¡Uf! Tengo el primer libro que toqué guardado en el fondo de un armario. ¡Ese libro es intocable! Ese primero lo tengo a buen recaudo, pero tengo otro en el mejor sitio del salón, ¡para que sea lo primero que vean mis visitas! Pero los miro, me pellizco y los vuelvo a mirar... es un sueño cumplido.
¿Y qué tal van las ventas de “Las alas del sueño”, ¿llegan los beneficios para comprar una moto a la modelo de la portada?
He vendido más de lo que me esperaba, la verdad. Sobre la moto, lo intentaré, pero me temo que en este primer libro repartiré mis beneficios (risas). Como dice mi madre, hay que ser agradecido.
¿Algún relato de “Las alas del sueño” al que tengas un especial cariño?
Hay varios, “Arroz con leche y canela”, por ser un relato que me emocionó, “El discípulo de Judas”, por ser un relato más largo y en el cual pude profundizar más en algunos aspectos,… Pero mi preferido es “Flores para una novia”, que es la historia de una novia abandonada por su novio un mes antes de la boda. Cancelan todo, banquete, viaje de novios, etc... menos el ramo de novia, y ahí empieza una historia preciosa y trágica.
Y no puedo olvidarme de “Las alas del sueño”, que es mi vida. Ahí sí puedo decir que es autobiográfica.
LOS OTROS FERGUTSONIANOS
Cuando los siguientes autores FERGUTSON vayan llegando (que llegarán), ¿cómo crees que se tomarán la publicación del libro, como un premio a los muchos años escribiendo o como el comienzo de una posible segunda profesión?
A mí me llegaste a preguntar si me gustaría ser escritora. Y esa pregunta me la hago cada mañana. Creo que es muy difícil comer de esto, si no se gana un buen premio, pero desde luego, cada vez me lo estoy tomando más en serio. Pero sobre todo quiero disfrutar escribiendo... y viviendo mis aventuras.
Con el libro te ha apoyado muchísima gente, la mayoría de ellos escritores de FERGUTSON. ¿Con qué escritores has entablado una mayor amistad en nuestra web?
A Gloria ya la conocía y somos amigas para siempre sin conocernos todavía personalmente. Ella escribió mi prólogo del libro, precioso y entrañable. También con Lava. La distancia es notoria, pues él está en Canadá, pero la tecnología es parte importante para nosotros, ahora no hay distancias. También están Cristina, Mª Jesús, Marigem. Nos animamos mutuamente.
Un pequeño aprieto. ¿Qué autor de FERGUTSON es el que más te gusta leer?
Uf, difícil pregunta. Por su forma de escribir, Gloria Losada tiene un alto nivel. Pero en cada certamen hay gente nueva que me sorprende. Sue fue una de ellas, me encantaron sus relatos. Los demás como Lava, Lucía Belano, Marigem, Dayes... ¡uf, son tantos! Internautilus, Norkin Gilbert. Nueve minutos, de Norking Gilbert, me encantó.
No quiero dejarme a nadie en el tintero, intento leer a todos. Cada uno tiene su estilo y es lo bueno de leer a todos, se aprende siempre de los compañeros.
EL FUTURO
¿Qué opinión te merece la próxima idea para un certamen de FERGUTSON, el de novela corta por entregas?
Fantástica. Mucha gente tiene más facilidad para escribir historias largas y con eso creo que ayudaréis. Siempre existirá la posibilidad de volver al relato corto, pero quién sabe si de esta idea surge una buena novela.
¿Cómo te encuentras más cómoda, en microrrelatos, en relatos o novela corta?
En relatos o novelas cortas. Soy de mucho hablar (risas). Pero me atreví en los microrrelatos. A nada diré que no.
Ya por último, ¿qué mejorarías de FERGUTSON?
Creo que mejorar, cada día se irá mejorando poco a poco. Todos ayudamos para ello. Siempre nos pedís opiniones y nosotros intentamos ayudar. Creo que nos autodenominamos Familia FERGUTSON.
Todo se consigue pasito a pasito, como diría mi abuela, sin embargo creo que me falta tiempo y me gustaría poder llegar en BMW, por ejemplo.
Ya verás como al final vamos los dos directos a Planeta, Saturno, Júpiter, (risas).
Pero yo no quiero ir a Planeta. No quiero ir a ningún sitio si no soy el jefe. Y dudo que me vayan a hacer director de Planeta.
Pues yo tampoco quiero tener jefe. A partir de ahora me nombro directora de FERGUTSON.
Es el golpe de estado que me venía temiendo desde hace tiempo.

Entrevista: Chule Fernández

BAILANDO CON LA LUNA



"Los cuentos son más bellos cuando se narran con sencillez y al lado de una cama ocupada por la niña más bonita del mundo.
-¡Mamá cuéntame un cuento! Me dijiste un día, entregándome un libro de historias de princesas.
Rechacé ese cuento y empecé a contarte asi.
Te miré como estoy mirándote ahora.
Selene, la Diosa de la Luna. Ese será tu nombre y bailaremos siempre juntas a la luz de luna.
Una golondrina me preguntó esta misma mañana.
-Y si volvieses a nacer¿que te gustaría ser?
Y sin dudarlo, he respondido. ¡Madre!"

A LA SOMBRA DEL CIRUELO (Las alas del sueño)

"-¿Ésta era tu casa?

Asentí con la cabeza. Observé la verja con los barrotes oxidados y las lanzas romas.
María gozó del privilegio que antaño tuve yo, metió su menuda cabeza entre los barrotes y su melena castaña atrapó el descuido de los hierros.


En la escalera de la entrada, la maleza me dice que la casa ha estado abandonada en los últimos años, los cristales opacos por la suciedad no me permiten ver el vestibulo.


Bordeando la casa llegamos al jardín... allí está en el centro, sombra de generaciones, compañero de juegos y testigo de compromisos inquebrantables, allí está el viejo ciruelo..."




LOS CUATRO TRAGOS (Las alas del sueño)



...Cada mañana, medio dormido, se juraba que esa misma noche, se acostaría antes de que Cenicienta perdiese su zapato. Pero cuando el agua de la ducha le devolvía la vida se convencía a si mismo que vida solo hay una, que con 24 años solo se muere James Dean, que era viernes... y los viernes tiene una cita en la explanada de la carbonera, dónde se pavoneaba con su deportivo rojo para que el alcohol alquilara su alma durante el fin de semana..."

EL INICIO DEL VIAJE



El deseo de viajar asoma a nuestra curiosidad, en cuanto damos los primeros pasos, sin necesidad de apoyarnos en los demás.
El inicio del viaje es la luz que disipa la niebla de los sueños, para convertirlos en realidad.
Descubrimos entonces que la vida es un largo viaje que a veces coincide con el camino de otros.
A los que añoramos cuando surgen dificultades, que nos hacen tropezar. Entonces aparece quien nos ayuda a seguir el camino.

EL VALOR DE LA AMISTAD


Miró a la madre para confirmar tal posibilidad pero ésta le ignoró y siguió perdida entre las páginas del libro que leía.
Durante un buen rato, se sintió observado por la criatura, escuchaba su balbuceo mezclado con el sordo susurro de un sonajero. Manuel no lo miraba, porque no quería concederle ningún crédito de confianza, o ganaba hoy la batalla o la perdería para siempre.
-"Es un niño y si lo miro de reojo no se dará cuenta"- pensó.
Su vanidad de superioridad le traicionó. Dos ojos castaños, tan abiertos que se comían los parpados, le estaban esperando como dos guardianes. Manuel se sintió desarmado cuando aquel bribón de cabello rubio, abrió la portezuela de sus dos unicos dientes.
La madre, sin dejar de leer, apoyaba su mano en el carro, como necesidad vital de asegurarse de que todo estaba en orden; siguió entre las páginas del libro..."

viernes, 19 de marzo de 2010

UN VIAJE EN GLOBO



-¡Sexo! Gritó la más joven, y todas sonreímos a su exclamación.
-Sí, sí… argumentemos por qué cada una de nosotras elegimos una palabra. Yo elijo “Sexo”, porque sin él no hay vida, no hay salud no hay amor…bueno eso es más cuestionable. -Continuó hablando Ana, con la típica verborrea de una chica joven.
-¡Yo elijo esa palabra! Hagamos una apuesta a ver quién elige la palabra más bella del diccionario.
Mientras hablaba, sus dedos tecleaban en el ordenador la palabra “Sexo”.
Y así fue como aquella noche, que se presentaba tediosa, se convirtió en una de las noches más interesantes. Cada una de nosotras se lanzó a la búsqueda de la palabra que habría de superar a las de las demás en originalidad y belleza.
Almudena se decantó por “Salud”, palabra que sustituye a la lotería cuando no toca. Mientras que Cristina, eterna enamorada, se abrazó al “Amor”.
Yo elegí la palabra que engloba a todas las palabras, origen y causa de que la palabra propiamente dicha exista: “Vida”.
Las exigencias para que argumentara dicha elección no se hicieron esperar. Todas coincidían que es un término muy amplio y que a la vez no concreta una única definición.
Empecé mi argumentación, metiendo la palabra en la cesta de un globo de colores.
-Los vuelos en globo siempre empiezan al amanecer, cuando el ambiente está más tranquilo, no hay corrientes ni turbulencias que alteren el vuelo, porque la noche ha hecho las paces entre el cielo y la tierra. Es el momento ideal de venir a la vida. Todos cuidan de ti, y te protegen cuando llegas a la pradera para iniciar el viaje. La palabra de Cristina ya forma parte de tu equipaje aunque el miedo y la incertidumbre te acompañan en este inicio. Es como la vida misma cuando das los primeros pasos, el miedo al equilibrio en sus comienzos a lo desconocido.
Pero poco a poco la confianza te abraza, y te vas soltando de esas cuerdas o de las manos de papá y mamá. Aún sientes miedo cuando miras hacia los lados y hacia abajo, pero eso es precisamente lo que te dice que estás vivo… sientes miedo, temor, pero también alegría y te vas sintiendo cada vez más seguro y por lo tanto más feliz. Vas soltando manos y apoyos. Te visita el Sr Sarampión, la Sra Varicela… es cuando la palabra de Almudena sube a bordo.
Aumenta la temperatura del globo, te elevas más alto y cuando divisas las primeras nubes abandonas tu infancia. Los primeros rayos de sol te traen la adolescencia y cada vez dependes más de ti mismo. Una luz cegadora te descubre el amor de tu vida, sí has elegido mal, en el próximo viaje en globo lleva unas gafas de sol. Cuando mi palabra lleva todas estas sensaciones de ventaja, querida Ana, aparece la tuya: “Sexo”. Aunque tu palabra acaba de nacer y la mía ya viaja sola, las dos hacen un buen tándem para que el globo se estabilice para que suban nuevos compañeros de viaje: Los hijos.
El globo ya no coge más altitud, se mantiene estable. Es el momento de disfrutar de las vistas. Te relajas, miras hacia abajo, ves el cauce de los ríos, ahora rectos, ahora curvos, como la vida misma… divisas los colores ocres del otoño, los intensos primaverales, los ácidos veraniegos o los blancos invernales. El globo se tiñe con los colores de la vida, y para que no pierda altura abrimos la maleta y tiramos las últimas inseguridades, dudas, sueños caducados, los últimos recibos de la hipoteca… bueno si queda algún recibo pendiente que lo tire el siguiente que suba en globo.
Cuando el sol ilumina las nubes de refilón, el globo empieza a descender, lo hace lentamente, solamente alguna que otra brisa, lo balancea de vez en cuando. El hombre del tiempo llama a estas brisas “achaques”. Nada importante, de no ser que en uno de estos “achaques”, querida Ana, tu palabra tenga que bajarse de la cesta… o viajar fuera de ella.
Cuando el globo en su descenso, atraviesa las nubes, el sol apenas es un punto rojo en el horizonte. Empieza a refrescar y la luz pierde intensidad. Sin prisas, sin agobios, empezamos a saborear los momentos vividos a lo largo del viaje.
Pero no siempre el descenso es suave y tranquilo, también hay vientos huracanados que agitan la cesta para que algún viajero se baje antes de tiempo. La cesta se equilibra de nuevo y el consuelo de unas manos amigas te tranquiliza. El globo sigue bajando.
Según nos vamos acercando de nuevo a la pradera, los ríos nos parecen más pequeños, los valles menos profundos y las montañas menos altas de cuando partimos. El paisaje ha cambiado aquellos colores vivos por otros más cálidos, sin estridencias.
Nos esperan los amigos de toda la vida, y aparecen otras palabras que no hemos mencionado: cariño, comprensión, cuidados… y nosotros nos sentamos a ver como en el horizonte, el sol está a punto de esconderse detrás de los montes, dibujando con su silueta una sombra chinesca que bien pudieran ser una legión de ángeles con las alas abiertas.
Cerramos los ojos y podemos presentir que cuando el sol salga por la mañana, el globo partirá con nuevos pasajeros, a los que hemos advertido de las turbulencias que se pueden encontrar en el viaje. Algo nuestro viaja en sus maletas, algo nuestro no se bajará nunca de su cesta.
En la quietud de la noche, sonó la sintonía del móvil de Ana. Leyó el mensaje y dijo rápidamente.
-Chicas…mañana tengo que irme cinco minutos antes, quiero pillar a mi novio y darle una sorpresa. Tengo que aprovechar el momento antes de que mi palabra se baje del dichoso globo.
Todas reímos la ocurrencia de Ana. Mientras Almudena se metía un caramelo mentolado en la boca, para suavizar la carraspera que le había dejado el último constipado.
Cristina llamó a su marido, para preguntarle si todo iba bien en el turno de noche de la comisaría donde estaba de guardia.
Al llegar a casa, me la encontré vacía. El resto de los que la habitaban ya estaban en sus tareas diarias. Pasé delante de la estantería donde estaba una foto en la que aparecía yo sonriente en compañía de mis abuelos, en el balcón de su casa asturiana. Era una mañana clara. Un globo con los colores del arco iris asomaba detrás de Los Picos de Europa.

SOY MUJER (Las alas del sueño)

" Sus manos se deslizaron sobre mi camisón de raso color chocolate. Subieron por mis caderas llevandose entre sus dedos la fina tela que envolvía mi cuerpo.Me miré al espejo y me vi, mis labios querían pronunciar palabras pero eran ahogadas por besos.
-Apaga la luz por favor, apágala..."

Querida Clara


"...ya sabes que te dije, que en la anterior visita la lleve al mar, su querido mar y allí percibí que algo cambiaba en su interior, me miraba constantemente y en un acto reflejo acarició mi rostro...y volvió a mirar el mar.
¿Tu crees que le recordé a papá?
Me quedé con esa imagen..."

EL COLUMPIO

"Me he asomado por la ventana y te he visto venir, despacio, con ese andar de los que no tiene prisa por llegar, quizás porque tus ojos cansados han estado en todas partes...Allí en un viejo pino, estaba mi columpio, el que me habías construido para mi alegría y disgusto de mamá..."


Las alas del sueño

Las alas del sueño de ediciones FERGUTSON ha visto la luz el día 18 de Diciembre de 2009. Es mi primera obra editada, una recopilación de relatos, que no tiene otro objetivo, que la de entretener y hacer reflexionar, sobre las pequeñas cosas que forman nuestro día a día y que a menudo no le damos importancia.
Este libro es un crisol de pequeñas historias en las que no podemos ver reflejados cualquiera de nosotros.
Ediciones FERGUTSON apostó por crear una editorial con autores noveles y en estos siete meses que llevamos ya participando en certamenes, muchos hemos sido los que hemos cumplido nuestro sueño.
Ver nuestro nombre y nuestras historias publicadas sobre papel. ¡Gracias!