
-Mami, mami, que España ha marcado goooooooool.
Mientras mi hijo sigue hablando de la fantástica jugada de Iniesta, de Pedrito y como no de Villa, del pichichi del mundial. Yo voy recordando, su afición al futbol. Sus primeras zapatillas cuando apenas andaba, su primera equipación… sus primeras carreras hacia la portería con su padre gritando al fondo, allí no, allí no… ¡A la otra portería!
Mientras sigo escuchando a lo lejos, que si penaltis, que si el árbitro no ha pitado una falta… sonrío al recordar que el futbol sigue moviendo pasiones.
Y hablando de pasiones, la foto más esperada del mundial es la de nuestro gran portero y su novia, Sara Carbonero. Pobrecita, cuando todos le caían encima diciendo que si Iker ya estaba acabado, que si esto o aquello...
Ahora que por primera vez en la historia, estamos clasificados en la semifinal de un mundial de futbol, aparecen infinidad de artículos positivos hacia esta pareja…
Y es que mientras sigo escuchando a lo lejos a mi hijo, hablar y hablar… yo solo tengo en mente una frase. Detrás de un gran hombre… ¡siempre hay una gran mujer!…
¡Recuérdenlo siempre!
Bravo Iker… nosotros somos de Móstoles, estamos contigo y con la “ Roja”… estamos aprendiendo a decir “ Auf Wiedersehen” para decírselo a los alemanes el miércoles.
¡Felicidades pareja. Os lo merecéis!





